Toca volver a los derroteros habituales, sin perder de vista todo lo que ha sucedido en nuestro entorno las últimas semanas. Es inevitable que nuestros corazones estén más cerca de Valencia que nunca, y a quien más y quien menos toda esta situación le ha afectado. Desde Sonreír es de Jugones tenemos en mente a todo el pueblo valenciano y todas las zonas afectadas por la Dana.
La semana pasada decidimos atrasar este post, principalmente porque siendo esto un blog de desahogo y pasarlo bien, pensábamos que era momento de estar en otras cosas más importantes. Ahora volvemos, a lo de siempre, a hablar de lo que más nos gusta. Dejo ya las introducciones y me meto de lleno en el asunto de nuestro protagonista de hoy.
Raúl López es probablemente el mayor “what if” que recuerdo del baloncesto español. Vienen a mi memoria imágenes de aquel joven base que nos deslumbraba a todos, con clase y un talento excepcional. Sus primeros años en el entonces Pinturas Bruguer Badalona (la Penya, de toda la vida), su paso por el Real Madrid y su salto a la NBA con los Utah Jazz donde empezó su calvario de lesiones, y aunque siempre tuvo un gran nivel nunca volvió a ser el mismo. Me trae recuerdos de un tal Derrick Rose, salvando las distancias claro, pero same vibes.
La ACB, primera etapa
Comenzó su carrera en el equipo de su ciudad natal en Vic hasta que en el 95 lo llamaron para formar parte de la Penya. En la temporada 97-98 debutó en la máxima categoría del baloncesto español, siendo el siguiente curso baloncestístico donde pasaría a formar parte de la primera plantilla del DKV Joventut. En esas primeras temporadas acompañó sus grandes actuaciones en el club de Badalona con aquellos Juniors de Oro que se hicieron con el Campeonato del Mundo. No dejaba indiferente a nadie y era un base que venía preparado para marcar época.
Fue en su segunda temporada en el equipo merengue cuando se lesionó la rodilla, su ligamento cruzado se rompió y truncó un poco su carrera, tras seis meses de recuperación volvió a las canchas con mucho basket que repartir.
Corazones, lágrimas y sonrisas: la NBA.
Fue en el Draft de 2001 donde fue seleccionado en primera ronda en el puesto 24, por delante de un archiconocido por todos, y que tantos títulos le hemos “robado”: Tony Parker. Pero el verano de su elección volvió a romperse la misma rodilla, parecía que los sueños se veían frustrados.
Tardó un año en poder debutar en la liga más importante del mundo, tras una muy buena temporada de rookie disputando casi 20 minutos por partido y promediando 11 puntos, 1,9 rebotes, 3,7 asistencias y casi un robo por partido. Parecía que había recuperado la forma, los Utah Jazz contaban con él pero en su segundo año en su sueño americano la diosa fortuna se cebó con él para mal, se rompió la otra rodilla. Esa lesión nos dolió a todos los aficionados del baloncesto español, a todos nos ilusionaba que hubiera conseguido volver a un nivel tan alto y se estaba haciendo un hueco en la liga estadounidense, el basket español estaba muy de moda en ese momento y Raúl era uno de los artífices.
Aunque fue traspasado en primera instancia a los Grizzlies, una suculenta oferta del Akasvayu Girona le hizo volver a casa en la temporada 2005-2006.
La redención baloncestística
Tras el calvario de lesiones y de sueños rotos, el baloncesto le dio la oportunidad de redención. Raúl nunca se rindió y quiso mantenerse fiel al deporte que le hizo soñar. En una etapa más trotamundos pasando por las filas de Akasvayu Girona (2005-2006), Real Madrid (2006-2009), Jimki (2009-2011) y disfrutando sus últimos años como jugador en el Bilbao Basket (2011-2016). Ganando en esas temporadas una liga ACB y una copa ULEB (Real Madrid, 2007) y una VTB United League (Jimki, 2011) además coonsiguio la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y un oro en el Eurobasket de 2009 en Polonia.
Evidentemente, Raúl no pudo rendir con todo el esplendor que se le preveía, pero siempre fue un jugador de disciplina, un base de seguro y el típico hombre que querrías en tu plantilla sin dudarlo. De los tops bases históricos del baloncesto español, siempre me preguntaré qué habría sido dé él si no esas rodillas le hubieran permitido demostrar todo lo que tenía dentro. Aún así, siempre fue un placer verlo en las canchas y poder disfrutar de su juego, por suerte (y esfuerzo por supuesto) el baloncesto le dio una oportunidad y supo aprovecharla, siendo siempre un referente en la cancha y en nuestros corazones.
Gracias Raúl por nunca rendirte y tratar de dar lo mejor de ti en cada vestuario. ¡Siempre en mi equipo!
| Nombre | Raül López Molist |
| Lugar de nacimiento | Vic, Barcelona |
| Fecha de nacimiento | 15 de abril de 1980 |
| Equipo | Joventut de Badalona, Real Madrid, Utah Jazz, Akasvayu Girona, Jimki, Bilbao Basket |
| Dorsal | 24, 11 |
| Posición | Base |
| Altura | 1,82m |
| Peso | 84kg |

