SEDJ: Año cero

Por cosas del directo se tuvo que retrasar la entrada que teníamos preparada para la semana pasada, así que no quería empezar sin pedir disculpas por haber faltado a nuestra misa de los domingos. Sin más dilación os dejo con el post real:

Diciembre de dos mil veinticuatro, hace unos meses decidimos dejar puerto en esta andadura. Nuestros objetivos eran claros: divertirnos, hablar de basket y de lo que nos plazca y saciar nuestras ganas de escritura; creo que lo hemos conseguido. Hay una tercera pata en esta mesa aunque su función actual es la del apoyo moral en el background de todo esto. Aún no ha escrito (por decisión propia) pero es parte de nuestro equipo y quería dejar unas palabras de agradecimiento para él, ya que encontrar implicación y apoyo en personas importantes es fundamental y Ro es de esas personas implicadas en lo personal, lo profesional y en esta pequeña aventura blogera. Además, fue el mejor anfitrión posible para los post que dieron inicio a nuestra andadura, su casa fue la sede de operaciones de nuestra primera Copa del Rey y que recuerdo para toda la vida nos brindó ese magnífico evento.. Él sabe todo lo que ha de saber pero una vez más gracias por formar parte de esto.

Este post no es tan baloncestístico como suele ser la línea, pero a la vez puede ser uno de los más baloncestisticos porque todo es baloncesto. Este post va a ser algo más personal, un resumen del año y una reflexión quizá de vida. Dos mil veinticuatro ha sido un año de cambios, progresión, nuevas experiencias (con los de siempre) y de el reencuentro definitivo con mi yo más amante de este deporte. En la parte de espectador sigo enganchado a todo lo que me llega de este deporte, no soy maestro de nada pero me encanta ver todos los partidos que puedo. Euroliga entre semana, esas tardes de invierno disfrutando del mejor basket europeo. Los findes son intensos, madrugadas de NBA, días de ACB y Liga Femenina. Me encanta disfrutar de este maravilloso deporte y siempre que puedo está en mi segundo monitor reproduciendo algún partido. He de reconocer que añoro ir al pabellón a ver a nuestros equipos de Liga EBA y LF2, pero por cosas de la vida se disolvieron esos equipos. Además de todo esto, como bien he dicho ya, fui a mi primera Copa del Rey lo cual aumentó más aún mis ganas y mi pasión por este deporte. Fue una experiencia inolvidable rodeada de gente especial y espero que la primera de muchas. Por esa fecha, febrero, estaba (y sigo estando) en medio de un cambio de vida. No quiero entrar en muchos detalles, pero en ese momento no podía ni jugar a baloncesto, el sobrepeso hizo mella en mis rodillas y me imposibilitaba practicar el deporte de mi vida. El pabellón, ver baloncesto en vivo, disfrutar con los míos, solo hacía que tuviera más y más ansias de jugar. El proceso debía ir piano piano, no quería forzar y caer en una lesión en medio de todo y hundir el camino, así que mi primer contacto con una cancha se retrasó hasta mayo aproximadamente. Ese día fueron nervios, cúmulo de sensaciones, encontrarme a mí mismo… Honestamente, volví llorando de emoción a casa. Aún quedaba camino, hasta tuve que hacer entrenos de propiocepción, pues con tanto cambio corporal me sentía torpísimo. Desde ese día, más y más baloncesto cada semana, sonriendo cada minuto compartiendo cancha con mi gente. El reencuentro con esas pachangas y con algunos viejos amigos de parqué ha sido una de las mejores cosas del año (Quiero aprovechar para mandar un saludo a Jose G., Jorge y Rafa gracias por esos raticos). Intento sonreír y agradecer siempre que juego, aunque algunas veces tengo mis momentos. Por eso, el nombre de este blog para mi tiene tanto sentido, no entiendo el baloncesto sin una sonrisa en la cara y disfrutar. Un gancho, un pase entre las piernas, un robo pícaro… son esos pequeños gestos que me arrancan una sonrisa. Así que en el centro de todo esto aparece, Sonreír es de Jugones, con un compañero de escrituras que no podría ser mejor, mi amigo y admirado compañero: Izanoulis. Ha sido un año donde descubrir que nos gusta, darnos tiempo para comenzar y disfrutar, sin objetivos y solo por amor, y en eso estamos. Tener a un periodista de tal nivel a mi lado me enorgullece y me ayuda a aprender mucho sobre cómo enfocar los temas. Gracias pequeño amigo.

No quiero dar más la turra con este post autobiográfico. Así que voy a hacer algo que en las redes triunfa mucho. He de aclarar que me ha costado mucho elegir los de mi compañero. Top 5 de artículos de cada uno de nosotros, según mi criterio.

Top 5 artículos Izanoulis

Gigantes de oro: Shermadini y Huertas
Cine y baloncesto
Gregg Popovich, el Maestro
Allen Iverson: ascenso y caída
Andrés Montes: el comentario deportivo como arte

Top 5 artículos Challen

Dirk Nowitzki: El amor por lo distinto
Jason Williams: descubriendo el Showtime
Stephen Curry cambio de rango
Laia Palau: El baloncesto del aro para abajo
Amaya Valdemoro. Juego y carácter

 

 

 

 

Gracias por todo y a por este 2025

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