El regreso de Laso

No es fácil escribir sobre Pablo Laso, no soy objetivo, ni pretendo ni quiero serlo, porque supone mucho más que un entrenador para mí, no solo por haber entrenado al equipo al que soy aficionado, el Madrid, sino por la forma en la que le dio un giro de 360º a la sección y su apuesta por un baloncesto de ataque, con ritmo y vistoso. Una forma de ganar y, también, de perder que me representan y que ha marcado mi afición al baloncesto. Prueba de ellos es el núcleo de jugadores fijos que el equipo mantuvo desde 2011, Llull es el último vestigio que queda de ese bloque que cimentó la estructura de un equipo que fue conocido por todos por su forma de jugar.

Un talento precoz y una carrera como jugador

Pablo Laso Biurrún, nacido en Vitoria-Gasteiz en 1967, mostró desde joven una gran pasión por el baloncesto. Su talento le llevó a debutar en la Liga ACB con tan solo 19 años. A pesar de no contar con una estatura imponente, su visión de juego, su capacidad para dirigir al equipo y su entrega en la cancha le convirtieron en un jugador querido por la afición. Tras su etapa como jugador, Laso decidió enfocarse en su carrera como entrenador, donde encontraría su verdadera vocación.

Un recorrido por los banquillos

A lo largo de su carrera como entrenador, Pablo Laso ha dejado una huella imborrable en diversos equipos. Tras sus inicios en categorías inferiores, comenzó a dirigir en la Liga ACB equipos como el Valencia Basket y el Cantabria Baloncesto. Sin embargo, fue en el San Sebastián Gipuzkoa Basket Club donde realmente despuntó, logrando el ascenso a la máxima categoría. Su gran salto llegó en 2011 al firmar por el Real Madrid, donde escribió algunas de las páginas más gloriosas de la historia del club. Tras su salida del conjunto blanco, tuvo una breve experiencia en el Bayern de Múnich antes de regresar a sus orígenes para entrenar al Baskonia, el equipo de su ciudad natal.

El artífice de una nueva era en el Real Madrid

La llegada de Pablo Laso al banquillo del Real Madrid en 2011 marcó un antes y un después en la historia de la sección de baloncesto del club blanco. Un equipo que venía de años de sequía y de dudas encontró en Laso un líder capaz de transmitirles su pasión y su ambición. Con un estilo de juego basado en la disciplina, el trabajo en equipo y la intensidad defensiva, Laso logró transformar al Real Madrid en una potencia europea.

Durante sus once temporadas al frente del equipo blanco, Laso conquistó un total de 22 títulos, entre los que destacan 6 Ligas ACB, 2 Copas de Europa y 6 Copas del Rey. Su capacidad para formar jugadores y para crear un ambiente de trabajo excepcional le convirtió en uno de los entrenadores más respetados del baloncesto mundial.

Una salida injusta y un nuevo reto en Alemania

Sin embargo, en 2022, Laso fue destituido de manera sorpresiva e inesperada del Real Madrid. Una decisión que generó una gran polémica entre los aficionados y los expertos del baloncesto, que consideraron que la salida del técnico vitoriano fue injusta e inexplicable. Yo, a día de hoy, todavía no encuentro ningún argumento que se acerca lo más mínimo a planteamiento lógico. Es una herida de difícil cicatrización en el corazón del aficionado madridista.

Tras su paso por el Real Madrid, Laso firmó un contrato con el Bayern de Múnich, donde continuó demostrando su valía como entrenador. A pesar de no conseguir los mismos éxitos que en España, su trabajo en Alemania fue muy valorado. Por razones personales decidió no continuar en Alemania, embarcándose en un nuevo proyecto en una ciudad que respira baloncesto por los cuatro costados, Vitoria.

El regreso a casa y la ilusión de Baskonia

En 2024, Laso ha regresado a la ACB para dirigir al Baskonia, el equipo de su ciudad natal. Su llegada generó una gran expectación entre los aficionados, que veían en su fichaje una oportunidad de volver a luchar por los títulos. No sabemos qué ocurrirá, pero, seguro, que el equipo mostrará una intensidad notable y peleará entre los mejores de la ACB.

¿El futuro seleccionador de España?

La trayectoria de Pablo Laso y su capacidad para conseguir éxitos con diferentes equipos le convierten en un candidato ideal para dirigir la selección española de baloncesto. Su conocimiento del juego, su experiencia y su carisma serían fundamentales para liderar un proyecto ambicioso como el de la selección que, en la actualidad, carece de grandes estrellas como antaño, pero que basa en el juego colectivo y solidario todo su potencial. ¿Podría Laso ser seleccionador? Sí, sin duda.

Sin embargo, para que Laso se convierta en el seleccionador español, deberán darse una serie de circunstancias. En primer lugar, el técnico vitoriano debería mostrar una gran continuidad en su trabajo con el Baskonia y conseguir clasificarse para las principales competiciones internacionales. En segundo lugar, la Federación Española de Baloncesto debería valorar su candidatura y considerar que es el mejor perfil para el puesto en el futuro pues en la actualidad el banquillo es de Scariolo, un entrenador más que preparado, con el que hemos ganado todo y que tiene el cariño y el afecto de la afición española.

Un referente para el baloncesto español
Pablo Laso es mucho más que un entrenador de baloncesto. Es un referente para todos los aficionados al deporte de la canasta, tanto en España como en el extranjero. Su pasión por el juego, su capacidad de trabajo y su humildad le han convertido en un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones de jugadores y entrenadores. ¿Quién no recuerda sus tiempos muertos con sus ‘Lasinas’? Ver a una persona poner ese puntito más de pasión en su trabajo hace que todo se contagie a los demás.

Para los aficionados del Real Madrid, Laso siempre será recordado como el técnico que devolvió la ilusión a un equipo que había perdido su identidad. Su legado en el club blanco es imborrable y su figura seguirá siendo venerada por los madridistas durante muchos años, le pese a quien le pese. Pero, más allá de su vinculación con el Real Madrid, Pablo Laso es un símbolo del baloncesto español. Su forma de entender el juego, su capacidad para comunicar y su compromiso con el deporte han enriquecido el baloncesto de nuestro país. Laso es un entrenador que ha dejado una huella imborrable en la historia del baloncesto español y que seguirá siendo una figura clave en los próximos años. Ojalá todos tuviésemos la pasión de Laso por lo que hacemos.

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