La fórmula perfecta: Rápido, intenso y con medalla española
Los Juegos Olímpicos de París 2024 nos han dejado momentos inolvidables, pero uno de los grandes triunfadores ha sido, sin duda, el baloncesto 3×3. Esta modalidad, que en pocos años ha pasado de ser una modalidad callejera a una disciplina olímpica, ha conquistado al público y a las televisiones. ¿Cuál es el secreto de su éxito? El primero de todos, ponerlo por la 1, en prime time y gratis.
El 3×3: La respuesta a un mundo acelerado
Nuestra sociedad vive inmersa en la inmediatez. Queremos información al instante, series que se devoren en un fin de semana y eventos deportivos que no nos quiten mucho tiempo. En este contexto, el baloncesto 3×3 encaja a la perfección.
Duración: Partidos de 10 minutos a reloj parado, lo que permite a los espectadores disfrutar de toda la emoción sin perder la concentración.
Intensidad: El ritmo es frenético, las canastas se suceden y la defensa es clave. Es un espectáculo constante.
Espectáculo: La cercanía con el público, la música y la energía de los jugadores crean un ambiente único que, además, envuelto en ese aire callejero que tiene esta disciplina ha conseguido que jóvenes, y no tan jóvenes, acudan a las canchas de los barrios a jugar 3×3 y a familiarizarse con el bote y el rebote.
La fórmula perfecta para la televisión
- Las televisiones buscan contenidos atractivos y fáciles de consumir. El baloncesto 3×3 cumple todos los requisitos:
- Formato corto: Ideal para encajar en las programaciones y generar múltiples cortes publicitarios.
- Emoción garantizada: Los partidos son impredecibles y los finales suelen ser muy ajustados.
- Público joven: El 3×3 atrae a un público más joven, que es el mismo al que las televisiones quieren llegar.
La medalla de plata de España: un impulso extra
La histórica medalla de plata conseguida por la selección española femenina ha sido la guinda del pastel. El éxito de nuestras jugadoras ha puesto el foco en esta modalidad y ha generado una gran expectación.
Gracia Alonso de Armiño, Vega Gimeno, Juana Camilión y Sandra Ygueravide se han convertido en subcampeonas olímpicas tras caer ante las germanas por 17-16 y, admitámoslo, nos han llenado el corazón y han aumentado todas nuestras pulsaciones.
En un partido que pasará a la historia del baloncesto español, la selección femenina de 3×3 se colgó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024. Tras una emocionante final, las españolas cayeron por la mínima ante Alemania (17-16), en un encuentro que estuvo marcado por la intensidad y la igualdad.
La gesta de Gracia Alonso de Armiño, Vega Gimeno, Juana Camilión y Sandra Ygueravide supone un hito sin precedentes para el baloncesto femenino español. Nunca antes un equipo nacional había logrado una medalla en esta disciplina, que hizo su debut olímpico en Tokio 2020.
El partido fue un auténtico toma y daca desde el inicio. España, tras un inicio dubitativo, logró ponerse por delante en el marcador gracias a una gran defensa y a la efectividad de sus jugadoras. Sin embargo, Alemania reaccionó y mostró su poderío.
Los últimos minutos fueron de infarto. Un error no forzado de las españolas y una canasta decisiva de las alemanas decantaron la balanza a favor de las germanas. Ay, esa última posesión para ganar o empatar que no salió… Si esa canasta entra, con total seguridad, estaría corriendo y saltando por casa como un loco con Río, mi amigo peludo, detrás. A pesar de la derrota, la selección española puede estar orgullosa de su actuación, ya que ha demostrado ser un equipo competitivo y han puesto el 3×3 en todas las calles del país. Sin duda, un impulso mayor que el sabor a plata de la medalla olímpica.
Para concluir, me gustaría mencionar que, en la histórica Plaza de la Concordia de París, cada vez que la cámara enfocaba a la grada me salía una sonrisilla que me conectaba con el Izan adolescente: Entre los espectadores que presenciaron la final estaban Jorge Garbajosa, Pau Gasol y Dirk Nowitzki, casi nada.
Gracias infinitas: Gracia Alonso de Armiño, Vega Gimeno, Juana Camilión y Sandra Ygueravide. Larga vida al 3×3.

