Un atracón de baloncesto con la afición por bandera
15 de febrero de 2024 en Málaga. Comienza una aventura en la que tres amigos, locos del basket, decidieron embarcarse. Vivir una Copa del rey de baloncesto in situ. El escenario, el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena, es un lugar inmejorable. Antes del comienzo del torneo Roberto, Challen y yo debatimos sobre las ausencias en el torneo: echamos de menos a Baskonia, Joventut o el Estu en una competición de cuatro días frenéticos.
Comencé escribiendo esto con la intención de hacerlo día por día, pero, la experiencia ha sido tan grande que no era necesario porque me repetiría una y otra vez diciendo lo mismo: ha sido increíble.
Hace justo una semana estábamos en Málaga en la víspera de la final de la copa entre Real Madrid y Barcelona, un clásico para nuestra primera vez. Solo han pasado 7 días y todavía recordamos con nitidez cada detalle. A veces, y pasa poco en los tiempos que corren, llegas a algo con unas expectativas muy altas y, una vez que ha terminado todo, te das cuenta de que se han superado con creces y de que no teníamos ni idea de lo diferente que es vivir la magia de la copa en vivo con respecto a la televisión, aunque yo necesite desfibriladores en ambos casos.

El torneo
Real Madrid, UCAM Murcia, Valencia Basket, Gran Canaria, Barcelona, Manresa, Unicaja y Lenovo Tenerife eran los ocho clasificados para la Copa ACB. Cuatro días, 7 partidos, un campeón y un sinfín de emociones compartidas.
Es impresionante ver cómo el baloncesto europeo crece a pasos agigantados. Los partidos de cuartos de final, todos muy apretados, nos regalaron un baloncesto de quilates con acciones para ver repetidas una y otra vez. Todo el mundo quiere la copa y a partido único las distancias entre equipos se reducen. Así, Murcia se lo puso realmente complicado a Madrid, Gran Canaria a Valencia (Brusino de mi vida), Manresa a Barcelona y Unicaja a Tenerife. Este último duelo, con la afición local jugando en casa y teletransportando a Ciudad Jardín al resto de seguidores, fue la sorpresa de los cuartos de final, Tenerife hizo un baloncesto muy inteligente ante los verdimorados, que defendían el cetro conseguido en 2023 en Badalona.
Madrid vs Valencia y Barcelona vs Tenerife. Las semifinales estaban servidas y, viendo la primera ronda, prometían emociones fuertes. El desenlace fue diferente y Real Madrid y Barcelona se retaron en la final tras mostrar una solvencia arrolladora en las semifinales. Los dos colosos del baloncesto nacional se citaban para una batalla llena de talento en la pista y en la que ambos equipos se tienen un respeto enorme.
Todavía pienso en el amago de Campazzo o en cómo Jabari Parker recorre la pista y machaca el aro en un abrir y cerrar de ojos. Ay, Jabari, si esas rodillas estuviesen 100% sanas, qué jugador veríamos escuchando los comentarios de Daimiel en la NBA.
Llegué al pabellón absolutamente nervioso, no escondo mis colores, iba de blanco hasta las cejas y agradezco a mis amigos Challen y Roberto la paciencia que tuvieron para conmigo, porque me cuesta mantenerme en la butaca y seguro que les di la turra una vez que Llull y Rudy levantaban la vigésimo novena Copa del rey para las arcas merengues.
La final fue un partido igualado que se decantó para los de Chus Mateo (lágrima por Laso aquí) en el último cuarto con una rotación muy corta en la que fueron fundamentales el Facu Campazzo (MVP del torneo) y Vincent Poirier (MVP para nosotros). Final, el Real Madrid campeón y yo, durante unas horas, fui el ser humano más feliz del planeta.

Lo mejor, las aficiones
Nunca había vivido una copa y, acostumbrado a las trifulcas y tanganas propias del fútbol, encontré un ambiente increíble durante toda la copa. Durante 10 años viví en Málaga, por lo que también fue bonito para mí regresar a una ciudad en la que algo de mí se quedó allí para siempre, incluida mi simpatía por el Unicaja, que me llevó a convertir el Carpena en una de mis casas malacitanas.
Como diría Pacojo en la SER, «más de 16 horas de baloncesto con 8 aficiones mezcladas y apenas un pique entre el sector barcelonista y madridista sin ningún tipo de violencia». 4 días, 8 aficiones y cero altercados. Bueno, si somos realistas, había más de 8 aficiones en el Carpena y aledaños, porque, para mi sorpresa, equipos que no participan en la competición también tenían su representación en la grada, como las nutridas aficiones de Baskonia o la Penya, increíble. Daba igual, podías llevar la camiseta que te diese la gana, la bufanda que quisieras y celebrar las canastas que te apeteciesen. Como el momento en el que Brussino forzaba la prórroga en cuartos de final frente a Valencia y todo el pabellón (salvo el sector taronja) celebró ese triple con las bufandas de cualquier equipo al vuelo, fue, sencillamente, espectacular. Un vodevil de colores celebrando un triplazo de un jugador que no era de su equipo y que nos regalaba una prórroga.
Vimos camisetas hasta del Nápoles, que todavía celebran su scudetto por cualquier parte del mundo, de Space Jam, de NBA o del equipo de fútbol sala de Jaén. Daba igual, era una fiesta del deporte con un ambiente y un buen rollo espectacular. Nunca olvidaré el momento en el que, de regreso a casa de Roberto tras la final, canté el “campeones campeones” con la afición del Tenerife. Esto es deporte en estado puro y es un gustazo.

Balance de una locura
Mención especial merecen mis amigos Challen y Roberto. No puedo describir con palabras cómo ha sido vivir esta experiencia con ellos. El agradecimiento profundo que les debo por embarcarme en esta locura (bendita) que duró cuatro días que nunca olvidaré. Hace algo más de 10 años abrimos un blog de baloncesto NBA junto a nuestro también amigo, Daniel Martínez, Beardloncesto, en el que hablábamos de NBA, draft y de jugadores con barba (sí, somos así). Lo cierto es que algo de eso queda en esta experiencia de la Copa ACB, fue el germen de lo vivido y lo que queda por vivir y, sin duda, Daniel Martínez también estuvo con nosotros en el Carpena de alguna forma. Ojalá, en el futuro, podamos sumarlo a la ecuación en alguna otra Copa ACB.

